Hoy te vamos a contar todo lo que hay que ver y hacer en Split y que, en nuestra opinión, no deberías dejar de visitar en esta ciudad durante tu viaje a Croacia.

Aunque no es tan conocida como Dubrovnik, te recomendamos que pases unos días en ella y te adentres en su pasado romano.

Como llegar desde el aeropuerto a Split

El aeropuerto de Split también conocido como aeropuerto Resnik está situado a 24 km de la ciudad y para llegar al centro puedes ir en los autobuses que salen desde la terminal de llegadas:

  • Autobús de la compañía Pleso Prijevoz: El billete cuesta 30 kunas y hace 2 paradas en Split; Zagrebacka Ulica en la parte alta de la ciudad y Bus Terminal Split junto al puerto, donde salen los ferrys a las islas más cercanas a Split.
  • Autobús local: La línea 37 que une las ciudades de Split y Trogir hace una de sus paradas en el aeropuerto. La última parada en Split es Bus Terminal Sukoisan, situada a 750 metros del centro y el billete cuesta 17 kunas.

Aunque seguramente ya lo sabes, comentarte que la Kuna es la moneda local y a día de hoy su valor es de: 0,13 €.

Mapas y puntos de interés en Split

Te dejamos a continuación un mapa, donde puedes ver todos los sitios que merecen ser visitados en Split.

Qué ver y hacer en Split y alrededores

Split es una de las ciudades más importantes de Croacia y su casco antiguo fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1979.

Puedes recorrer la ciudad a pie sin ningún problema y como siempre te recomendamos, lo mejor es perderse por todos sus rincones y que no te dejes ninguno sin ver, para disfrutar de la auténtica Split.  😊

Si quieres descubrir todo el pasado romano de la ciudad y muchas curiosidades más, te recomendamos hacer este tour guiado en español.

Otra buena opción para ver Split es reservar el bus turístico, que además incluye visitas guiadas a pie no solo por Split sino también por la ciudad de Trogir, de la que te hablamos en este post un poco más abajo.

Paseo marítimo (Riva)

Este magnífico paseo marítimo peatonal, situado junto al puerto pesquero Matejuska, se extiende a lo largo de la costa y una de las cosas que no debes perderte son las increíbles puestas de sol.  😎

Ha sido y es, escenario de la vida de Split y durante todo el año se celebran en él, eventos culturales y festivales de la ciudad, así como celebraciones deportivas.

A lo largo de este paseo hay muchos restaurantes con terrazas, perfectos para una comida o cena al lado del mar y varias heladerías de las que te recomendamos las que están al principio del paseo cerca del mercado (sin menospreciar todas las demás).  😋

Mercado de Split

Al lado derecho del paseo marítimo, está el mercado o Pazar en croata, donde podrás encontrar fruta y verdura a buen precio y en la parte más cercana a las murallas, los puestos con souvenirs, ropa y regalos.

Junto al mercado verás la Puerta de Plata o Porta Orientalis y entrando por ella, llegarás a los 2 edificios más conocidos de la ciudad: La Catedral de San Domnius y el Palacio de Diocleciano.

Catedral de San Domnius

Es uno de los edificios cristianos más antiguos del mundo ya que fue construido en el año 305 A.D sobre el mausoleo imperial y al contrario que la mayoría de las catedrales europeas, ésta es muy pequeña y bastante recargada.

Fue convertida en catedral en el siglo VII y en ella se encuentran las reliquias de San Domnius, patrón de la ciudad.

Para visitarla tienes 2 tipos de tickets; el ticket azul que incluye la catedral, la cripta, el baptisterio de Júpiter y el campanario por 45 kunas y el ticket rojo que incluye todo lo anterior y el tesoro por 15 kunas extra.

Las escaleras para subir al campanario son, primero de piedra y muy estrechas para seguir con otras de metal. En total, tienes 178 escalones hasta llegar arriba, pero las magníficas vistas hacen que valga mucho la pena el esfuerzo.

NOTA: A día de la publicación de este post, el campanario está cerrado por restauración.

Palacio de Diocleciano

Gran parte del casco antiguo de Split, está situado dentro de lo que fue el Palacio del emperador romano Diocleciano, considerado uno de los monumentos mejor conservados de la arquitectura romana del mundo.

Este palacio de casi 30.000 metros cuadrados fue construido como una unión de una villa de verano unido a un campamento militar, siendo usado como lugar de retiro por el emperador Diocleciano.

Mientras ves Split, no te resultará difícil ver restos del palacio, algunos de ellos bastante bien conservados como el Peristilo y los sótanos.

Peristilo del Palacio de Diocleciano

Situado justo al lado de la catedral, el Peristilo es la plaza central del palacio, en torno a la cual había varios templos y desde el que se accede a los sótanos y al paseo marítimo.

En tiempos del emperador, éste aparecía bajo el arco central ante sus súbditos, quienes se acercaban a besarle el manto y se arrodillaban ante él, ya que lo consideraban como hijo vivo del Dios Júpiter.

Actualmente el Peristilo se utiliza como escenario para obras de teatro y óperas y puede que tengas la suerte de encontrarte con una Klapa, que es un coro a capela, cantando canciones populares croatas.

Aun sin entender nada, se te ponen los pelos de punta.

Al mediodía en verano, representan el cambio de guardia y con la acústica que tiene el lugar, es algo bonito y divertido de ver, ya que incluye la aparición del emperador y su saludo al público.

Sótanos del Palacio de Diocleciano

Entrando por el Peristilo, baja unas escaleras y estarás ya en los sótanos cuya función era la de almacén del palacio.

Una ver que los romanos abandonaron el palacio, se empezaron a construir viviendas dentro de él y los sótanos pasaron a ser una fosa para los desechos.

En 1995 tras una reconstrucción, se abrieron al público y puedes visitarlos pagando una entrada de 45 kunas para recorrer varias salas, donde impresiona ver toda la arquitectura y la forma de construcción de la época romana.

Para visitar los sótanos verás 2 entradas, una a cada lado. Las galerías de la izquierda las podrás ver una vez compres el billete en la taquilla que encontrarás a la derecha, así que guárdalo porque te lo pedirán para ver la segunda zona.

TIP: De camino a la entrada de los sótanos, verás un curioso mercado donde venden regalos y productos típicos, eso sí debemos decirte que los precios son algo elevados.

Narodni Trg (Plaza del pueblo)

La plaza del pueblo o Pjaca (ya que nadie la llama por su nombre oficial) es la plaza principal de la ciudad y fue la primera zona habitada fuera del palacio.

Los edificios a lo largo de la plaza son antiguos palacios que fueron propiedad de las familias más ricas y poderosas de Split. Aquí encontrarás el antiguo ayuntamiento, convertido hoy en sala de exposiciones.

En esta plaza podrás visitar una de las librerías más antiguas del mundo, Morpurgo, que fue fundada en 1861 y el reloj de la ciudad, único por tener 24 números, en lugar de 12.

Estatua de Grgur Ninski

Desde el Peristilo, yendo a la derecha por la calle Dioklecijanova, llegarás a la puerta norte o Puerta de Oro del palacio, que solo podían usar el emperador y su familia. Justo enfrente encontrarás la estatua de Grgur Ninski.

Grgur Ninski o Gregorio de Nin, fue un obispo que vivió en el siglo X y tras muchos enfrentamientos con el Papa de la época, consiguió que las misas en el país fueran en croata y no en latín como era lo habitual.

La estatua estaba situada en el Peristilo pero durante la II Guerra Mundial fue trasladada por las tropas italianas donde la puedes ver hoy y la tradición dice que, si le frotas el dedo gordo del pie, te traerá buena suerte.

Monte Marjan

Una vez hayas visitado la ciudad, te recomendamos que subas el Monte Marjan, que es ese pequeño monte que seguramente habrás visto paseando por el casco antiguo de Split.

Para llegar a él, tienes que caminar hasta el final del paseo marítimo donde verás las indicaciones y subiendo unas escaleras te llevarán a un café donde empieza el camino.

Aunque quizás ya te haya parecido que has subido bastante (al menos nosotros fue lo que pensamos), te recomendamos que sigas subiendo hasta llegar a la cima.

El camino es fácil de hacer y la subida no es demasiado empinada y en él encontrarás varias ermitas, algunas de ellas dentro de la roca.

Las vistas desde la cima son espectaculares ya que, aparte de ver la ciudad de Split, podrás ver algunas de las islas e incluso la pequeña ciudad de Trogir.

Qué ver y hacer en Split: Restaurantes y sitios donde comer

En el paseo marítimo, encontrarás una buena variedad de restaurantes y cafeterías que ofrecen desde un aperitivo hasta platos combinados, tanto de cocina internacional como tradicional croata.

Dentro de los muros del palacio también verás sitios para comer, incluidos los que sirven porciones de pizzas o bocadillos.

Los precios lógicamente varían según los restaurantes, pero no vimos demasiada diferencia entre los que estaban dentro del palacio y los que estaban fuera.

Konoba Korta

Es un restaurante típico donde podrás saborear la gastronomía local, con una presentación curiosa de los platos, ya que te los sirven en una cacerola.

El servicio nos pareció excelente y creemos que no fue caro para la calidad de la comida y estar en un sitio turísitico como Split.

Dirección: Grgura Ninskog Poljana, 3

Konoba Matejuska

Este pequeño restaurante en el que te recomendamos reservar sitio antes de ir, está especializado en pescado y marisco, aunque también puedes pedir otro tipo de comida. Los precios no nos parecieron caros, el trato correcto y volveríamos sin dudarlo.

Dirección: Tomica Stine, 3

TIP: En los dos restaurantes que te recomendamos, tienes varias opciones vegetarianas y sin gluten en el menú.

En el mapa de arriba te hemos marcado los dos restaurantes en un color diferente para que los encuentres fácilmente

Qué ver y hacer en Split: Visita a Trogir

Una de las cosas que puedes hacer en Split si tienes algún día libre, es acercarte una mañana a ver la ciudad de Trogir.

Situada a 27 kilómetros de Split, es una pequeña ciudad cuyo casco antiguo está situado en una isla y unido al resto de la ciudad y al país por varios puentes.

Fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1997 por su trazado urbanístico de la época griega y romana.

La forma más fácil y económica de ir desde Split es en autobús y la línea 37 te llevará hasta la estación de autobuses de Trogir por 19 kunas.

Lo más interesante de esta ciudad lo vas a encontrar en el casco antiguo situado a pocos pasos de la estación.

Una vez en el centro, te recomendamos que visites la Catedral de San Lorenzo, la plaza principal y el paseo marítimo con la fortaleza.

Catedral de San Lorenzo

Construida en el siglo XIII, solo abre por la mañana y la entrada que incluye subir a la torre cuesta 25 kunas.

Las escaleras, aunque estrechas, no son tan ‘terribles’ como las de la Catedral de Split.

Dentro de la catedral, no te puedes perder el coro y en la puerta de la entrada destacan las estatuas de Adán y Eva.

Si eres fan de Juego de Tronos, esta excursión pasando por la ciudad cercana de Klis, después por Trogir y con una visita guiada a la Catedral de San Lorenzo, puede ser una opción magnífica.

Plaza Juan Pablo II

Es la plaza principal de la ciudad, donde hay buen ambiente todo el día y podrás tomar algo en alguna de sus terrazas.

En ella encontrarás varios edificios interesantes como el Palacio de los Rectores, sede actual del ayuntamiento y la Iglesia de San Salvador, en la que llama la atención el enorme reloj de su torre.

Fortaleza Kamerlengo

Situada al final del paseo marítimo, se encuentra esta fortaleza medieval del siglo XV construida para defender el puerto de la ciudad.

Puedes visitarla pagando una entrada de 35 kunas y subir a la torre donde tendrás unas magníficas vistas de Trogir.

Y hasta aquí nuestro paseo de hoy, después de haberte enseñado todo lo que hay que ver y hacer en Split.

Estaríamos encantados de que nos dieses tu opinión sobre Split en los comentarios y te proponemos que te suscribas al blog para no perderte nada.

Hasta el próximo post… disfruta y viaja…  😉

 

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